domingo, 26 de julio de 2026

El rastro

 Llevo en mis oídos la más espantosa música: los dedos de la señorita Z aporreando un piano destemplado - las uñas pintadas de un rojo desfalleciente, la nariz afilada y punzante - en una sala gris como el llanto del Conservatorio Municipal de la ciudad donde nací y yo a su lado sosteniendo el libro de solfeo de Pozzoli, las tapas revestidas con papel azul, cantando en clave de Sol y de Fa con una voz arqueada, acurrucada en la garganta, como un animal que se niega a salir de su refugio. Mi voz retenida, desafinada, destemplada, que sólo sirve para cantar brutalmente rock en los estadios porque se camufla con la de cincuenta mil personas más. Mí madre, sin embargo, cantaba muy bien.  No lo hacía a menudo.  Sólo a veces, mientras lavaba la ropa, o cuando íbamos a hacer compras en el auto o cuando salíamos de vacaciones.  Cantaba con una voz limpia, satinada, heroica. Una voz ambarina, desnuda, severa, enorme, un canto como un trozo de hueso.  Ese canto se murió con ella y no tengo ningún registro de cómo fue, salvo el de mi memoria.  Este domingo me desperté rara.  Mansa. Los pensamientos no colgaban dentro de mi cabeza como reses de ganchos flojos.  Estaba prolija, compacta, bien encajada en mí.  Hacía tostadas y té para el desayuno cuando empecé a cantar una vieja canción gitana.  Con una voz que me salía de los hombros y el cuello y los tendones.  Una voz templada y rigurosa.  Una voz que era como patinar sobre hielo.   Como pulir un piso de madera.  Una voz virtuosa y perfecta que salía de mí como si fuera el rastro de un cuerpo.  Canté y canté.  Siempre la misma canción.  Siempre las mismas estrofas ardientes.  Con la voz de mi madre. Y después callé, espantada por la monstruosidad que había cometido. 


Leila Guerriero

lunes, 20 de julio de 2026

Uno responde con la vida entera

 "Uno siempre responde con su vida entera a las preguntas mas importantes. No importa lo que diga, no importa con que palabras y con que argumentos trate de defenderse. Al final, al final de todo, uno responde a todas las preguntas con los hechos de su vida: a las preguntas que el mundo le ha hecho una y otra vez. Las preguntas son estas: Quien eres? Que has querido de verdad? Que has sabido de verdad? A que has sido fiel o infiel? Con que y con quien te has comportado con valentia o con cobardia? Estas son las preguntas. Uno responde como puede, diciendo la verdad o mintiendo: eso no importa. Lo que si importa es que uno al final responde con su vida entera.



de   Sándor Márai


A esta cita  la había encontrado antes que a su libro, que es "El último encuentro" 

Es un pasaje del diálogo, más bien del casi monólogo del general para Konrád.

Para hoy, el día del amigo. 

Ésos... 

                                                                   

viernes, 8 de mayo de 2026

Sal de ti

 Sai de Ti

(ou coleção de imperativos primavera-verão para o outono de teu desconcerto)

Não fujas do que sentes. Não te escondas
no que dizes. Não digas mentiras.
Sê tua voz. Faz. Trabalha. Não te queixes.
Não sofras por medo de sofrer mais.
Não mendigues jamais o que mereces.
Por exemplo, o amor. Fá-lo e o terás.
Funda no fogo firme de sua fogueira
o teu lugar, teu ofício. E agradece o ar
que entra e sai de ti. Sê a janela
do que vive. Olha com cuidado.
Há olhares que podem envenenar o mundo.
Não deixes que apodreça o que sentes
dentro de ti. Faz um exame de consciência
de vez em quando mas nunca te esqueças
que é possível que sejas inocente.
Abre teu coração encouraçado
ao casamento do céu com o mar,
da luz com a sombra,
do canto dos grilos com o das cigarras.
Pinta de azul a alma. Permuta
o que foste pelo que não serás.
Limpa tua casa. Diz o teu precipício.
Cozinha. Convida. Canta. Dança. Abraça.
Tira o pó de tua voz. Rega as plantas.
As dos pés também, no mar, marchando.
Não te detenhas. Perante ti teus passos,
tuas pegadas de amanhã, esperam-te, convocam-te.
Não olhes para trás. Não sejas tua estátua
de sal. E sai de ti, do que pensas
de ti. Sai desse quarto
escuro onde escreves os poemas
que dizem o que tens que fazer em vez de faze-lo.
Põe-te a andar. Faz. Trabalha. Não te queixes.
Vira a página. Vai. Veja. Sê atento
e fica atento. Não esqueças o que vives.
Não esqueças o que acabas de viver.
Não esqueças o que acaba. Acaba. Vai
em busca de uma nova voz, distante.
Não fujas do que sentes. Não permitas
que a vida se vá em vão,
que a morte ao chegar encontre
seu trabalho já feito. Contempla o céu
como quem diz adeus,
como quem demonstra gratidão.


                     Juan Vicente Piqueras

Sal de Ti

(o colección de imperativos primavera-verano para el otoño de tu desconcierto)

No huyas de lo que sientes. No te escondas
en lo que dices. No digas mentiras.
Sé tu voz. Haz. Trabaja. No te quejes.
No sufras por temor a sufrir más.
No mendigues jamás lo que mereces.
Por ejemplo, el amor. Hazlo y tendrás.
Funda en el fuego firme de su hoguera
tu hogar, tu oficio. Y agradece al aire
que entre y salga de ti. Sé la ventana
de lo que vive. Mira con cuidado.
Hay miradas que pueden envenenar el mundo.
No dejes que se pudra lo que sientes
dentro de ti. Haz colada de conciencia
de vez en cuando pero nunca olvides
que es posible que seas inocente.
Abre tu corazón acorazado
a las bodas del cielo con el mar,
de la luz con la sombra,
del canto de los grillos con el de las cigarras.
Pinta de azul el alma. Haz la mudanza
de lo que fuiste a lo que no serás.
Limpia tu casa. Di tu precipicio.
Cocina. Invita. Canta. Baila. Abraza.
Quita el polvo a tu voz. Riega las plantas.
Las de los pies también, en mar, en marcha.
No te detengas. Ante ti tus pasos,
tus huellas de mañana, te esperan, te requieren.
No mires hacia atrás. No seas tu estatua
de sal. Y sal de ti, de lo que piensas
de ti. Sal de ese cuarto
oscuro donde escribes los poemas
que dicen lo que tienes que hacer en vez de hacerlo.
Echa a andar. Haz. Trabaja. No te quejes.
Pasa página. Ve. Mira. Sé atento
y está atento. No olvides lo que vives.
No olvides lo que acabas de vivir.
No olvides lo que acaba. Acaba. Vete
en busca de una voz nueva, lejana.
No huyas de lo que sientes. No permitas
que la vida se vaya de vacío,
que la muerte se encuentre cuando llegue
su trabajo ya hecho. Mira al cielo
como quien dice adiós,
como quien da las gracias.



Juan Vicente Piqueras

domingo, 8 de marzo de 2026

Mamushka

Las memorias de los miedos
de las palabras
de los los rencores
Anidan nidos 
No son lineales 
Son mamushkas  
Sale una y dentro hay otra y luego otra…. 
Imantadas,  se reagrupan
Buscan volver a su lugar 
Es preciso saber que es infinito la respuesta, a la pregunta ¿ cuán profundo está el adentro ?


martes, 2 de diciembre de 2025

ando


confundida con un manojo de verdades que se pelean

entre lo aprendido y lo soñado 

agradeciendo

esperando en vano y recibiendo de sorpresa

envejeciendo, eso es seguro

y como las certezas que llegan y se van en un vaivén de marea, 

ando aprovechando los impulsos 

aunque después me quede pateando arena

ando a los escobazos con los miedos

buscando explicaciones 

zamarreando mis tranqueras

ando mejor inoculada de amor

    (y se me abre la canilla de caricias y dulzuras)

escuchando los latidos míos y suyos

escarbando en mis costumbres

atareada tratando de llevar mejor mi vida

en un espiral que recoge y suma 

ando buscando serenarme mientras tanto




domingo, 12 de octubre de 2025

Amanece

 Hay una hora blanca

No

Más bien descolorida 

Nada tiene todavía perfiles definidos

La luz no se decide a acentuar las aristas y relieves

Y parece que todo todavía es posible

Que una hoja sea un pájaro 

Que una piedra redonda una moneda 

Que el que viene allá abajo, por la esquina, sea alguien que no es. 

Que no podría jamás ser

Pero la luz ambigua le da un aire...


Circe Maia

miércoles, 8 de octubre de 2025


No al espectáculo
No al virtuosismo
No a las transformaciones, a la magia y al hacer creer.
No al glamour y a la trascendencia de la imagen de la estrella.
No a lo heroico.
No a lo antiheroico.
No a la imaginería basura
No a la implicación del intérprete o del espectador.
No al estilo.
No al amaneramiento.
No a la seducción del espectador por las artimañas del intérprete.
No a la excentricidad.
No a conmover o ser conmovido.


Yvonne Rainer