El saquito de té
Suelta su secreto
A altas temperaturas
Me podía quedar quieta
Viendo la pava hervir
Silbar unos minutos su llamado
Como en su momento oí
Mi escritura bullendo Guardada
Lo que puede permanecer
Tanto tiempo al fuego
Tiene que ser poderoso
Tomando té tras té de manzanilla
Cuento los años
Que estuve sin escribir
Que amé solo a algunos hombres
Que estudié en la academia
Soñando con ser la que no era
Me armé de desobediencia
La noche que perdí
La virginidad
Con otra mujer
También dijo mi madre
Indonesia es la tierra
De los volcanes
La mayoría
Y hay alrededor de 147
Tiene nombre de mujer
Mi marido creía que iba al bosque
A inspirarme A escribir
Sobre la Naturaleza Pero no
Con ella al principio
Todo era muy intenso
No hablábamos
Bastaba que con sus dientes
Dejara marcas en mis hombros
Encima de mis caderas
No iba al bosque a escribir
Sino a cicatrizar
A las bacterias de la levadura
Hay que dejarlas quietas
Y a oscuras para que se activen
También a las palabras
Una debe darles espacio
Para que traigan recuerdos
De texturas y sabores
Probados tiempos atrás
Una no se saca de encima
Los amores Los contenta
Hay que darle
Campo abierto al animal
Y dejarlo volver con hambre
Te acordás Te acordás
De los detalles?
Eso es lo que dicen
Estos poemas
A ella no le interesa la poesía
Dicen de mí Prefiere la bohemia
Mis poemas empiezan
Un poco más abajo del ombligo
Y no están hechos
De otra materia
Que de flores comestibles
Mi boca es la taza
Donde el jugo
De estas flores
Se suelta
En dos horas Maia se va a levantar
Cierro el cuaderno y vuelvo a la cama
Dos mujeres se despertaron juntas
El mundo sabe lo que costó
Miro la taza
El té se ha oscurecido
Fui feliz?


Westonia Murray